26 oct. 2011

Vuelta al juego. Back to play

El pasado mes de julio hablamos de la paradoja del tiempo en los juguetes tomando como referencia la reflexión del blog del psicólogo Javier Romeu. En síntesis, el desarrollo de su reflexión la resumiríamos en tres ideas que comparto plenamente.
1.- Si quieres invertir en felicidad compra experiencias no objetos. Esta sería una buena medida para reorientar parte del marketing de muchos fabricantes de juguetes.
2.- Existe una diferencia entre el “yo que experimenta” y el “yo que recuerda”. Otra buena recomendación para los diseñadores de juguetes y los que los testan. Está claro que todo juguete invita a experimentar, pero ¿todos dejan el mismo recuerdo? ¿Cómo mediaríamos la huella de un juguete en nuestra vida?
3. Felicidad = placer + sentido. En una sociedad hedonista insaciable de placeres parece que se haya perdido el sentido y por eso estamos en una sociedad infeliz. La aplicación a nuestro campo la expone claramente Javier: "el diseño del juguete y el juego trasciende el diseño del momento presente (del juego en si mismo) y debe considerar también el pasado (el antes) y el futuro (el después) del momento de juego". Interesante reto: cómo introducir esta idea en la metodología de diseño.
Finalmente en su post, Javier toma una cita de Stuart Brown: "Lo que es tan particular de nuestra especie es que estamos diseñados para jugar durante toda la vida". Esta reflexión ya la realizó en profundidad a finales de los años 40 Johan Huizinga en "Homo Ludens", una obra de referencia para el entendimiento del fenómeno del ocio en el ser humano.




Dale tiempo al Juego from Innoarea on Vimeo.
Con esta idea del valor eterno del juego concluye la entrevista en la que participé en La2 dentro de la campaña Dale tiempo al juego. Y es que mientras haya una necesidad existencial en el ser humano de relacionarse con los demás, y el juego, en todas sus variantes, está claro que contribuye a ello, podremos asegurar algún futuro para la civilización. Si además mejoramos nuestros hábitos de uso y consumo con respecto a los juegos y juguetes; si desarrollamos nuevas y mejores dinámicas de juego que sean más participativas e inclusivas; y si, finalmente conseguimos desarrollar una cultura donde predominen los valores educativos frente a los valores mercantilistas y especuladores, habremos contribuido a mejorar nuestra sociedad.
Darle tiempo al juego es invertir en el futuro de las próximas generaciones.


Back to the time paradox that we talked about last july on the reflections of my friend the psiclogist Javier Romeu there were three main ideas that I completely agree:
1. If you want to invest on hapiness buy experiences, not products. That is a good recommendation for toys marketers and manufacturers.
2. There is a great difference between "I experiment" and "I remember".Another good recommendation for toy designers and testers. Can we measure the experience that a toy, or any other product, produces in our lives?
3. Hapiness= pleasure+sense. In our hedonist society insatiable of pleasures, it seems that sense is lost and that is why we have an unhappy society. Psicologist Romeu says that toy design should go beyond the present moment (the toy by itself) and it should consider as well the past (before) and the future (after) of the time of playing moment.
Interesting challenge to introduce this idea on design methodology. 
Javier Romeu mentions Stuart Brown " Human being is designed to play along live". That reflexion was stablished by Johan Huizinga in the 40s in his book "Homo Ludens", a reference book for the understanding of leisure phenomena in human being.
With this idea of the eternal value of playing finished the interview on the spanish television programme in La2 channel within the campaign "Give time to playing". Meanwhile there is a need in human being of relation among others, and toys clearly contribute to this, we can guarantee a future for our civilization.